Hace unos días publiqué esta imagen en el muro de FB de
Maternidad Sustentable. Ese mismo día, Yazmín hizo un comentario:
“Soy mamá de gemelos
idénticos de un año, ellos nacieron a las 34 semanas de gestación, y por lo
tanto, tuvieron dificultades para respirar y pasaron a la UCIREN, por protocolo
del hospital no pude darles pecho ni conocerlos hasta el tercer día. Aunque
estuve extrayendo mi leche, ellos fueron alimentados vía sonda con fórmula. Uno
de ellos, el más pequeño desarrolló enterocolitis necrotizante. Estuvo en
riesgo de muerte y fue operado de cuatro perforaciones del intestino y ahora
tiene una ileostomía. Estamos en espera de su cirugía de cierre, ha sido un año
muy duro para él pues apenas ha podido subir poco de peso (5.600 kg) Le costó
trabajo gatear y ha padecido infecciones que afectan nuevamente su peso.Conozco muchas mamis y bebés que han pasado por esta
enfermedad y esta situación, algunos peores que la nuestra, por ello, estoy
100% a favor de la Lactancia Materna prolongada y creo que si existiera la
cultura de donación de leche materna, mi bebé y muchos otros no hubieran pasado
por ésta y muchas otras enfermedades”.Respondí a su mensaje y le pedí que nos hiciera el favor de
relatarnos su historia, pues al compartir lo que le ocurre a tantas familias,
tal vez se haga más claro porqué es importante contar con más Bancos de Leche
Materna Humana en México (y en el mundo).
Esta es la historia de Yazmín y sus hijos:
“Pues nuestra historia comienza a las 34 semanas de gestación en que
nacieron mis pequeños Sebastián y Santiago. Al ser prematuros, tuvieron
problemas respiratorios y de peso (1.730 y 1.696 kg) y no pude conocerlos
cuando me hicieron la cesárea, pues los pasaron a la UCIREN y yo pasé a piso. A
pesar del dolor de la cesárea, a las pocas horas comencé a caminar y tratar de
extraerme leche pues mi cirugía fue en el hospital del Instituto Nacional de
Perinatología, en la ciudad de México y que afortunadamente cuenta con banco de
leche. Obviamente ese día no salió casi nada, al día siguiente (ya tomando tres
litros de agua y haciendo los masajes en los senos) comenzó a bajar muy poco
calostro. Pero yo seguía sin saber nada de mis bebés más que lo que escuché en
el quirófano.
El día 3 después de la cirugía, por fin bajo a la UCIREN a
conocer a mis angelitos, estaban recibiendo fórmula vía sonda, pues mi calostro
"era muy poco" y decidieron no dárselos. Ese mismo día visité el área
de extracción del banco de leche pues ya no tenía suero y comencé llenando ¡¡dos
biberones de 4oz de calostro, genial, pensé!!, pues sabía que podía dar más,
pero no me permitieron pegarme a mis bebés pues tenían las puntas del oxígeno
apenitas. Yo me fui de alta, pero mis bebes se quedarían. No sabían por cuantos
días o semanas más, lo que me hizo darme fuerza para visitar al menos dos veces
al día el banco de leche. Y después de las visitas hospitalarias, llegar a casa
a extraerme la leche, ¡alcanzando hasta 500 ml en la primera semana!
El primero en tomar de mi seno fue Sebastián. Ese día fue difícil
en varios aspectos pues él no sabía succionar y era tan pequeño que me daba
mucho miedo lastimarlo. También fue difícil porque me informó el neonatólogo
que Santiago estaba pasando por una infección llamada enterocolitis
necrotizante (que ahora sabemos fue a
causa de la cantidad de Fórmula que le administraron), la cual le perforó
los intestinos y estaba en riesgo de muerte. Mi corazón se partía en ese
momento y lo puse en manos de Dios, pues sabía que los médicos harían lo
posible por ayudarlo. Al siguiente día fue operado, quedando con una ileostomía
con la que hasta el día de hoy sigue.
Sebastián estuvo 16 días hospitalizado y Santiago mes y
medio. Fueron días complicados, dejando
a Sebastián con oxígeno en casa, pero muy temprano me lo pegaba al pecho e
inmediatamente después, salía hacia el hospital dejándolo con sus respectivas
tomas de Leche Materna. Llegaba al banco de leche y después pasaba a visita de
UCIN con mi Santiago. Por órdenes del pediatra la última semana que Santiago estuvo
en el hospital y por cuestiones de peso se le sustituía una toma de mi leche
por fórmula.
Cuando tuve a mis dos pequeños en casa decidí que serían
alimentados por leche materna exclusivamente (a pesar de que el pediatra y
cirujano me han ofrecido cantidad de fórmulas, pues según ellos están bajos de
peso). Tienen un año, el más rápido de mi vida y hemos gozado la lactancia a
todo lo que da, a la hora que quieran y en los momentos que quieran como cuando
por gatear se han golpeado, en las vacunas, para dormir o simplemente por estar
con mami.
 |
Estos son los pequeños de Yazmín, Sebastián y Santiago. Yazmín reconoce que sin el consuelo de la teta, para Santiago sería más difícil superar los múltiples tratamientos a los que se ha tenido que someter durante su primer año de vida. |
Sebastián tiene 7 kilos y Santiago por su ileostomía sólo
tiene 5.600 kg. Sé que su peso es bajo, a veces he dudado y me he sentido mal conmigo misma,
pues los pediatras meten la idea de que deberían pesar más y se podría estar
afectando su desarrollo, lo cual para mí no es cierto. He seguido mi instinto
hasta el día de hoy, leo los post de Maternidad Sustentable y reafirmo que les
doy lo mejor de mí. Inclusive en este momento, pues Santiago y yo estamos en un
hospital infantil y su teta ha sido el mejor consuelo para los procedimientos
que le han hecho.
Gracias y espero que quienes se desesperan porque piensan
que su leche no es suficiente o que creen que la teta es sólo alimento, les
sirva esta humilde experiencia de amor y de lucha por darles lo mejor de mí a
mis pequeños, un año amamantando y quiero ir por más.
Linda noche, hermosa página, ¡me encanta! Felicidades por su
bella labor”.
Hasta aquí el testimonio de Yazmín y lo que ha tenido que
pasar para sacar adelante a sus bebés. Ella comenta que se ha empeñado en la
lactancia materna exclusiva, pues con su primera hija le hizo caso a su
pediatra y le retiró el pecho a los 8 meses, le administró fórmula, pero no le
cayó bien, en fin, que la niña -además de múltiples infecciones y estreñimiento- terminó desarrollando una alergia a la leche de
vaca. Después de esta experiencia, se informó lo más que pudo para tomar mejores
decisiones (a pesar de la opinión de los médicos).
Afortunadamente, ha contado con el apoyo incondicional de su
esposo que coincide con ella en la idea que no hay mejor alimento para sus
bebés que la leche materna, por todos los beneficios que aporta – él es
fisioterapeuta, así que conoce la estimulación que recibe el cerebro, el
desarrollo de la boca, mandíbula, etc. - a pesar de la presión ejercida por el
personal de salud. Yazmín reconoce que sin este respaldo, definitivamente no
podría mantenerse como lo ha hecho hasta ahora.
Pero su caso es sólo uno de miles que todos los días se dan,
y en donde ya sea por la salud de los bebés o de la mamá no es posible que
consuman leche materna exclusivamente. Pero es más triste aun cuando se dan
porque los médicos o los protocolos hospitalarios no contemplan como primera
opción la leche materna antes de suplementar.
La red de Consultores de Lactancia Materna Motherlove, hizo
un estudio observacional que publicó en mayo del 2014. En él, en una unidad de
terapia neonatal observaron a bebés prematuros de 33 semanas de gestación.
Notaron que cuando se les administraba
leche de vaca fortificada, habitualmente desarrollaban Enterocolitis
Necrotizante a los 7 días de nacimiento. Entonces, decidieron eliminar este
tipo de fórmulas bovinas de la Unidad de Terapia Intensiva Neonatal. Entonces, 140
de 162 infantes (86%) fueron alimentados por el calostro y leche de su propia
madre, y 98 de 162 infantes (60%) recibieron leche humana donada en bancos de
leche, logrando reducir significativamente la presencia de Enterocolitis
Necrotizantes en estos bebés.
Pero Motherlove, no es la única asociación que ha
documentado sobre el tema. En México también podemos pedir información al
Instituto Nacional de Perinatología (INPer) que cuenta con su banco de leche como
leemos en la historia de Yazmín.
En Guanajuato, el INPer está asesorando a la Secretaría de
Salud Pública para instalar un Banco de Leche Materna Humana en el municipio de
Irapuato. Así mismo, en el estado ya se cuenta con lactarios en los municipios
de Silao, Salvatierra, Salamanca y Acámbaro. Ojalá que pronto pudiera ser
realidad un lactario en cada municipio, como la ciudad de León, que es una de
las ciudades con mayor población en Guanajuato.
Falta mucho por trabajar en este tema. Los gobiernos poco a
poco van haciendo más consciencia de la necesidad de invertir en programas
preventivos como lo es la promoción de la lactancia materna. No obstante, estoy convencida que los que tenemos que
exigir estos programas y la correcta información en lactancia materna, partos
respetados y la crianza con apego, SOMOS LOS CIUDADANOS.
Si estás embarazada, piensas tener hijos o estás lactando,
infórmate. Hay muchos sitios en internet en los cuales puedes pedir ayuda tan
sólo con poner en el buscador: lactancia materna humana.
Si crees que a alguien le puede servir esta información, por
favor, compártela en tus redes. La lactancia materna salva vidas.
Y recuerda, nada más sustentable que AMAR… AMA… AMAmanta…