Mostrando entradas con la etiqueta madres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta madres. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de marzo de 2017

Los grupos de apoyo, al rescate de las lactancias

¿Te encantaría tener un espacio donde puedas hablar de tu lactancia sin temor al juicio instantáneo, opinión desactualizada o consejo no solicitado de las personas?


Entonces, un Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna, es para ti.

La UNICEF define a los grupos de apoyo a la lactancia materna (GALM) como:
“grupos de embarazadas y/o mamás que están amamantando –o han amamantado– que se reúnen periódicamente con el fin de compartir experiencias, apoyo e información adecuada acerca de la lactancia materna. La información fluye de madre a madre. Son mujeres ayudando a mujeres. Todas aprenden de todas intercambiando conocimientos, alentándose mutuamente, reflexionando sobre su propia situación y afianzándose en sus decisiones. Esto contribuye a que afirmen la confianza en sí mismas, fortaleciendo sus propias capacidades maternales”.
Desde la década de los 70’s, el arribo y promoción de las leches artificiales, tuvieron tanto éxito, que la lactancia materna comenzó a ser sustituida por la alimentación artificial. El mismo personal de salud, empezó a prescribir la leche de fórmula como parte de los cuidados posnatales. De pronto, la administración de fórmula se convirtió parte de los protocolos de los hospitales, lo cual obstaculiza la instalación de la lactancia en las primeras horas de vida de los bebés.
Creencias erróneas como “hay que completar la toma con fórmula”, fueron dando al traste con miles de lactancias.
Se fueron perdiendo los referentes culturales, es decir, dejamos de ver la lactancia como parte de la vida de una sociedad. Las mamás decidieron que si iban a salir de casa, “lo ideal” era ofrecer la fórmula en biberón, para no tener que lactar en público. Y nos fuimos acostumbrando a “las lactancias de clóset”. Al punto que muchas mamás dan a luz sin nunca haber visto amamantar a alguien.
Las mamás embarazadas que asisten a los grupos de apoyo, tienen la oportunidad de escuchar las historias de otras, comprender la importancia del apego inmediato y del agarre precoz en voz de las propias protagonistas.

Esas mamás que han pasado por partos deshumanizados y que muchas veces se culpabilizan por no haberse informado oportunamente, de pronto hallan alivio al saber que no han sido las únicas, que otras mujeres han pasado por lo mismo y aun así, han defendido sus lactancias. Pero lo más importante, escuchan cómo evitar nuevamente esas situaciones.
Las mamás que llegan al borde de la desesperación por el dolor y las grietas provocadas por la lactancia, comprenden que se trata de un mal agarre y cómo se pueden aliviar las molestias y corregir lo que las provoca.
Mujeres que ignoran que sin importar el tipo de pezón que se tenga, la lactancia es posible y oyen los testimonios de otras mamás que lo avalan.
Mamás que llegan desmoralizadas porque su médico les dice que “su leche no lo llena” o “a partir de los 6 meses ya no sirve” o “está bajo de pecho por falta de leche”, ah, pero eso sí, no les dicen cómo sí pueden aumentar la producción.
En el grupo se enteran que existen Tablas de Crecimiento desarrolladas por la Organización de la Salud (OMS), diseñadas para los bebés alimentados exclusivamente con leche materna y que a veces, ese aparente bajo peso, no existe. Se les platica de los documentos que demuestran que la leche materna NUNCA PIERDE VALOR NUTRIMENTAL, sino que se adecúa a las necesidades del pequeño, e incluso, cambia su composición durante el transcurso del día y JAMÁS SE CONVIERTE EN AGUA de forma milagrosa.
Las mamás cansadas física (por las desveladas y el fragor de tener un bebé en casa) y emocionalmente (por las críticas, la presión y opiniones de terceros), encuentran un lugar donde las personas que asisten las escuchan sin juzgar, comprenden el reto que es amamantar en una sociedad que le ha dado la espalda a la lactancia.

Se sienten reconfortadas, atendidas, pueden expresar y resolver sus dudas. Pueden hablar de su cansancio sin temor a que se confunda con falta de amor, dedicación o agradecimiento hacia su bebé.
Está comprobado que los bebés de mamás que acuden a este tipo de grupos con frecuencia, tienen menos visitas al médico, no sólo porque no se enferman recurrentemente (gracias a las defensas que aporta la lactancia), sino porque no se alarman ante los crisis de crecimiento por los que atraviesan sus bebés.
Confían más en sus capacidades como madre y encuentran a otras mamás que comparten el interés por mantener su lactancia. Escuchan argumentos con los que pueden defender su deseo de amamantar, frente a una sociedad donde lo natural, pareciera que es lo antinatural y escandaloso.
Desde el 2015, la Alianza por el Parto y la Lactancia, lleva a cabo un Grupo de Apoyo presencial. En él, participamos algunas asesoras de lactancia, sin embargo, el estatus de madre va por delante, la intervención que hacemos es sólo para guiar la conversación, aclarar dudas o corregir si es que se está emitiendo información errónea o basada sólo en mitos.
Nuestro grupo, tiene la peculiaridad de dar la bienvenida no sólo a la mamá y a su bebé, sino también a las personas que acompañan esa maternidad y que necesitan recibir a su vez esa información, por ejemplo, las parejas. Los papás que asisten y que se dan cuenta que la lactancia no sólo es un proceso fisiológico sino también emocional, comprenden el papel fundamental que tienen en el éxito de la misma.
Cuando las mamás acuden con la abuelita, la tía, la hermana o la cuñada, etc., reciben además, el regalo del alivio de la presión familiar, que causan todas esas ideas preconcebidas y en ocasiones desactualizadas que se tienen sobre la lactancia. Una de las más socorridas es el mito de “hay que dejar de amamantar después de los 6 meses o cuando les salen los dientes”. Cuando escuchan que la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva los primeros 6 meses (es decir, sin tecitos, ni agua de arroz, ni natural, etc.); a partir del 6º mes complementaria (es decir, la leche materna sigue siendo el alimento principal pero se van incluyendo paulatinamente otros) y como mínima hasta los dos años (por los enormes beneficios para el sistema inmunológico de los bebés); se quitan de encima la necesidad de estar justificando el deseo de querer continuar su lactancia.

Cada último sábado de mes, nos reunimos, si quieres asistir a un grupo de apoyo o conoces a alguien que le pueda ser de utilidad, súmate a la comunidad de Maternidad Sustentable para más detalles.
Si quieres ponerte en contacto con una asesora de lactancia (477 674 9021).
#x1MexicoSano

http://zonafranca.mx/los-grupos-de-apoyo-al-rescata-de-las-lactancias/
*Es mamá, esposa, asesora de lactancia, bloguera, practicante de Reiki y ZhiNeng QiGong, comunicóloga, especialista en Desarrollo Humano y máster en Facilitación de Grupos con enfoque Gestalt.
Whatsapp: 477 674 9021

lunes, 9 de mayo de 2016

Mis regalos para el Día de la Madre... ya los tengo!

Apreciadas marcas comerciales, almacenes y tiendas departamentales. Muchas gracias por todos sus esfuerzos, descuentos, ofertas, planes de meses sin intereses y demás estrategias desarrolladas para que mis hijos me compren algo para festejar el Día de la Madre.

Sin embargo, debo decirles que en mi caso, todos esos esfuerzos son en balde. Les he dicho a mis hijos que no necesitan comprar ningún regalo para mí y estas son las razones:

  • Los regalos más maravillosos que pude pensar para mi vida, los hice yo misma en complicidad con mi esposo, en momentos llenos de magia y atracción.
  • Esas maravillas comparten mi ADN, pero tienen su propia personalidad, destrezas, cualidades y defectos particulares.

Además, mis más grandes sueños se cumplen todos los días en los momentos más simples de mi vivir, como cuando:

  • Camino a su lado y me toman la mano con su manita.
  • Reímos sin parar recordando travesuras, sustos, anécdotas y chistes.
  • Me hacen sentir la persona más creativa sobre la faz de la tierra mientras escuchan con atención y arrobo los cuentos más disparatados que se me ocurren y que pueden tener nombres tan desafortunados como “La princesa que se echó un pedo”.
  • La mujer más poderosa, cuando con mis brazos tienen el súper poder de devolverles la paz.





Lo más que espero recibir de ellos es:
  • Un beso cada mañana y cada noche antes de dormir.
  • Un abrazo a cada nuevo encuentro y cada vez que se les pueda ocurrir.
  • La comprensión de que su papá y yo somos personas imperfectas tratando de ser los padres más adecuados para ellos.
  • Su perdón cada vez que pierda los estribos o tome decisiones equivocadas.
  • Que se acepten, apoyen y acompañen entre ellos durante su vida.
  •  Que sepan que son profundamente amados.

Como pueden ver, apreciadas marcas comerciales, almacenes y tiendas departamentales, ninguna de estas cosas se pueden comprar, surgen en el transcurso del  hacer haciendo, del vivir viviendo y del ser siendo.

Surgen del, por y para el amor y no admiten pagos con tarjeta, sólo la decisión diaria de entregar lo mejor de nosotros mismos.

Los mejores regalos ya los tengo, yo los hice… y los amo.




Soy Miriam, mamá, esposa, asesora de lactancia, bloguera, tallerista, reikista, practicante de ZhiNeng QiGong, comunicóloga, con especialidad en Orientación y Desarrollo Humano y maestría en Facilitación de Grupos. Si quieres estar en contacto conmigo, ve a: Maternidad Sustentable.

lunes, 25 de abril de 2016

Primavera Violeta

Hace dos primaveras, me desperté con la determinación clara de que para que muchas cosas funcionen en el mundo, desde mi punto de vista, hay que hablar de la maternidad y paternidad respetuosas. Mientras más padres hagamos conciencia del impacto de nuestros actos y creencias sobre nuestros hijos, seguramente pensaríamos dos veces antes de pasar sobre sus necesidades y convicciones. 

Para mí fue evidente que el recurso más renovable con el que podemos contar los padres para acompañar a nuestros hijos – y a nosotros mismos – es AMAR.

De ahí el nombre del blog: Maternidad Sustentable. Es aquella donde el recurso más renovable y sostenible en el tiempo es el AMOR.

Ayer, 24 de abril del 2016, se conmemoró la Primavera Violeta, con la intención de levantar la voz en contra de la Violencia Contra la Mujer, compartida con el hashtag: #VivasNosQueremos.

Diseño de Marce Roldán


En todo el país se realizaron movilizaciones, performances, galerías, pláticas, representaciones, etc., donde las mujeres expresamos las diversas formas de violencia y abuso que hemos experimentado en nuestra vida.

 
Marcha en el Estado de México, Mx. 24 de abril 2016


 La Movilización tuvo resonancia en otras partes del mundo desde la  cuales compatriotas manifestaron su apoyo y la necesidad inminente que toda la sociedad hagamos una reflexión sobre la forma que tenemos de interactuar y que los legisladores pongan atención en este asunto mayúsculo que todos los días le cuesta la vida a tantas mujeres.


Foto: Maguy Borras


Incluso se difundió un hashtag: #MiPrimerAcoso o #MiPrimerAbuso, donde cientos de mujeres escribieron el abuso más temprano del que tienen memoria. Y son situaciones tan comunes y habituales en el día a día, que sólo al hacerlas conscientes es que podemos ver la necesidad de detenerlas. Fotos de la marcha aquí





Por su parte, la ONU dedica del 25 de noviembre al 10 de diciembre, 16 días contra la Violencia de Género contra Mujeres y Niñas, e invita a que cada día 25 de cada mes, mantengamos presente este mensaje: 
“La violencia contra la mujer sigue siendo una pandemia global. Hasta un 70% de las mujeres sufren violencia en su vida”.


Así que en este  blog de aniversario, me sumo a todas estas voces y hago eco de las llamadas de auxilio, centrándome en la Violencia de Género que se ejerce contra las mujeres cuando sus partos no son respetados,  se realizan cesáreas innecesarias o las separan de sus hijos en la misma sala de expulsión, privando a la mamá y al bebé de sellar ese vínculo amoroso que permita que esa personita se alimente y se sienta amada y segura en el mundo. Hecho que además está sancionado por la propia Estrategia Nacional de la Lactancia Materna 2014 – 2018. 


En palabras de Laura Gutman:
“La falta de cuerpo materno disponible cuando somos niños es un desastre ecológico a gran escala. Si no logramos succionar la sustancia materna traducida en leche, abrazos, caricias, tacto, palabras suaves, mirada complaciente, frases cariñosas y comprensión cargada de compasión y ternura durante la niñez, no tenemos más remedio que anestesiar nuestros propios cuerpos y el desarrollo de nuestra vida espiritual futura. En el caso de las niñas, el congelamiento de nuestros cuerpos tendrá consecuencias nefastas sobre nuestra descendencia”. 


Si queremos una sociedad más armoniosa, con más capacidad de ver al otro y validar la dignidad y derechos que le son propios, necesitamos echar mano de nuestro recurso más abundante y renovable: ¡EL AMOR!


No hay recurso más sustentable que Amar…


Si has padecido algún tipo de abuso, te invito a que compartas tu testimonio en los comentarios de este blog. Si además estás de acuerdo en que hay que cambiar las cosas - comenzando por nuestro entorno más cercano - comparte este blog en tus redes.


Soy Miriam, mamá, esposa, asesora de lactancia, bloguera, tallerista, reikista, practicante de ZhiNeng QiGong, comunicóloga, con especialidad en Orientación y Desarrollo Humano y maestría en Facilitación de Grupos. Si quieres estar en contacto conmigo, contáctame en Maternidad Sustentable.



miércoles, 27 de enero de 2016

SER: Siente, Expresa, Renueva...



SER: Siente, Expresa, Renueva tus emociones con Reiki, es un libro de Leticia García Rello.
En este, la autora afirma que para vivir de manera saludable nuestras emociones, son imprescindibles estos tres elementos: sentir, expresar y renovar.

Como practicante de Reiki esta lectura me ha brindado reflexiones útiles para llevar a mi vida diaria.

Mas, como asesora de lactancia, me ha dado más elementos para acompañar a las mamás. Cuando me encuentro con ellas, en muchas ocasiones me doy cuenta que son mamitas que en realidad, no tienen mayores problemas de lactancia, sino, en la manera de vivir y reconocer sus emociones ante la maternidad.

Cuando tienen oportunidad de detenerse un momento y reconocer su estado de estrés, su cansancio, su duelo por las expectativas no cumplidas (gran parte por la frustración de haber tenido una cesárea en vez del parto vaginal que ilusionaban), el miedo de no hacer lo suficiente o necesario por sus bebés, la presión familiar sobre el cuidado del pequeño, etc. De repente pueden SENTIR sus emociones y detectarlas dibujadas en su cuerpo: la tensión en el cuello y hombros, la rigidez en la espalda, el dolor de hombros, tendinitis… y la lista podría seguir.

Poder EXPRESAR por medio de palabras estas situaciones con una persona con disposición a escucharlas sin juicio, con paciencia, que no se “asusta” ante sus lágrimas, que comprende que esta pesadumbre no tiene que ver con el amor que sienten por sus hijos, sino que son cosas que le están pasando a ella. De pronto, esas mujeres empiezan a aligerar la carga con la que llegaron… y la leche fluye.


Esa mamá, nota la posibilidad de RENOVAR los paradigmas desde los cuales se ha estado moviendo entorno a su lactancia. Asienta el hecho de que su vida cambió y el puerperio es una gran oportunidad para reajustar o actualizar la persona que son en el presente. Que aquello que imaginaron y que no coincide con su vida diaria está allá, en el pasado. Que la posibilidad de hacer cambios o mejoras está en el hoy, desde su realidad y sus recursos actuales. 

Que RENOVAR las formas de convivencia consigo mismas, con su pareja, con el bebé y la familia, son lo que necesitan para vivir a plenitud su maternidad… y el problema de lactancia remite.


He podido confirmar que ser asesora, no sólo es hablar y dar instrucciones o teoría sobre lactancia materna (aunque es imprescindible saberlo), sino también, tener el corazón dispuesto a escuchar con empatía y respeto las necesidades de la mujer o familia que recurre a ti… y que además, es un privilegio.


Los Grupos de Apoyo a la Lactancia Materna, también son de gran ayuda para las mamás y están abiertos a todos los miembros de la familia o personas que cuidan al bebé. Si vives en la ciudad de León, Gto., te invitamos a asistir a las reuniones mensuales que realizamos la Alianza por el Parto y la Lactancia Materna. La entrada es libre.





Si crees que esta información le puede resultar de utilidad a alguien más, por favor, compártela en tus redes.

Soy Miriam, mamá, esposa, asesora de lactancia, bloguera, tallerista, reikista, practicante de ZhiNeng QiGong, comunicóloga, con especialidad en Orientación y Desarrollo Humano y maestría en Facilitación de Grupos. Si quieres estar en contacto conmigo, contáctame en Maternidad Sustentable.




miércoles, 1 de julio de 2015

Si eres mamá o papá de bebés prematuros... ¡ojo con la enterocolitis necrotizante!



Hace unos días publiqué esta imagen en el muro de FB de Maternidad Sustentable. Ese mismo día, Yazmín hizo un comentario:

 “Soy mamá de gemelos idénticos de un año, ellos nacieron a las 34 semanas de gestación, y por lo tanto, tuvieron dificultades para respirar y pasaron a la UCIREN, por protocolo del hospital no pude darles pecho ni conocerlos hasta el tercer día. Aunque estuve extrayendo mi leche, ellos fueron alimentados vía sonda con fórmula. Uno de ellos, el más pequeño desarrolló enterocolitis necrotizante. Estuvo en riesgo de muerte y fue operado de cuatro perforaciones del intestino y ahora tiene una ileostomía. Estamos en espera de su cirugía de cierre, ha sido un año muy duro para él pues apenas ha podido subir poco de peso (5.600 kg) Le costó trabajo gatear y ha padecido infecciones que afectan nuevamente su peso.Conozco muchas mamis y bebés que han pasado por esta enfermedad y esta situación, algunos peores que la nuestra, por ello, estoy 100% a favor de la Lactancia Materna prolongada y creo que si existiera la cultura de donación de leche materna, mi bebé y muchos otros no hubieran pasado por ésta y muchas otras enfermedades”.Respondí a su mensaje y le pedí que nos hiciera el favor de relatarnos su historia, pues al compartir lo que le ocurre a tantas familias, tal vez se haga más claro porqué es importante contar con más Bancos de Leche Materna Humana en México (y en el mundo).

Esta es la historia de Yazmín y sus hijos:

“Pues nuestra historia comienza a las 34 semanas de gestación en que nacieron mis pequeños Sebastián y Santiago. Al ser prematuros, tuvieron problemas respiratorios y de peso (1.730 y 1.696 kg) y no pude conocerlos cuando me hicieron la cesárea, pues los pasaron a la UCIREN y yo pasé a piso. A pesar del dolor de la cesárea, a las pocas horas comencé a caminar y tratar de extraerme leche pues mi cirugía fue en el hospital del Instituto Nacional de Perinatología, en la ciudad de México y que afortunadamente cuenta con banco de leche. Obviamente ese día no salió casi nada, al día siguiente (ya tomando tres litros de agua y haciendo los masajes en los senos) comenzó a bajar muy poco calostro. Pero yo seguía sin saber nada de mis bebés más que lo que escuché en el quirófano.
El día 3 después de la cirugía, por fin bajo a la UCIREN a conocer a mis angelitos, estaban recibiendo fórmula vía sonda, pues mi calostro "era muy poco" y decidieron no dárselos. Ese mismo día visité el área de extracción del banco de leche pues ya no tenía suero y comencé llenando ¡¡dos biberones de 4oz de calostro, genial, pensé!!, pues sabía que podía dar más, pero no me permitieron pegarme a mis bebés pues tenían las puntas del oxígeno apenitas. Yo me fui de alta, pero mis bebes se quedarían. No sabían por cuantos días o semanas más, lo que me hizo darme fuerza para visitar al menos dos veces al día el banco de leche. Y después de las visitas hospitalarias, llegar a casa a extraerme la leche, ¡alcanzando hasta 500 ml en la primera semana!
El primero en tomar de mi seno fue Sebastián. Ese día fue difícil en varios aspectos pues él no sabía succionar y era tan pequeño que me daba mucho miedo lastimarlo. También fue difícil porque me informó el neonatólogo que Santiago estaba pasando por una infección llamada enterocolitis necrotizante (que ahora sabemos fue a causa de la cantidad de Fórmula que le administraron), la cual le perforó los intestinos y estaba en riesgo de muerte. Mi corazón se partía en ese momento y lo puse en manos de Dios, pues sabía que los médicos harían lo posible por ayudarlo. Al siguiente día fue operado, quedando con una ileostomía con la que hasta el día de hoy sigue. 
Sebastián estuvo 16 días hospitalizado y Santiago mes y medio. Fueron días complicados,  dejando a Sebastián con oxígeno en casa, pero muy temprano me lo pegaba al pecho e inmediatamente después, salía hacia el hospital dejándolo con sus respectivas tomas de Leche Materna. Llegaba al banco de leche y después pasaba a visita de UCIN con mi Santiago. Por órdenes del pediatra la última semana que Santiago estuvo en el hospital y por cuestiones de peso se le sustituía una toma de mi leche por fórmula.
Cuando tuve a mis dos pequeños en casa decidí que serían alimentados por leche materna exclusivamente (a pesar de que el pediatra y cirujano me han ofrecido cantidad de fórmulas, pues según ellos están bajos de peso). Tienen un año, el más rápido de mi vida y hemos gozado la lactancia a todo lo que da, a la hora que quieran y en los momentos que quieran como cuando por gatear se han golpeado, en las vacunas, para dormir o simplemente por estar con mami.

Estos son los pequeños de Yazmín, Sebastián y Santiago.
Yazmín reconoce que sin el consuelo de la teta, para Santiago sería más difícil superar los múltiples tratamientos a los que se ha tenido que someter durante su primer año de vida.
Sebastián tiene 7 kilos y Santiago por su ileostomía sólo tiene 5.600 kg. Sé que su peso es bajo, a veces he dudado y me he sentido mal conmigo misma, pues los pediatras meten la idea de que deberían pesar más y se podría estar afectando su desarrollo, lo cual para mí no es cierto. He seguido mi instinto hasta el día de hoy, leo los post de Maternidad Sustentable y reafirmo que les doy lo mejor de mí. Inclusive en este momento, pues Santiago y yo estamos en un hospital infantil y su teta ha sido el mejor consuelo para los procedimientos que le han hecho. 
Gracias y espero que quienes se desesperan porque piensan que su leche no es suficiente o que creen que la teta es sólo alimento, les sirva esta humilde experiencia de amor y de lucha por darles lo mejor de mí a mis pequeños, un año amamantando y quiero ir por más. 
Linda noche, hermosa página, ¡me encanta! Felicidades por su bella labor”.

Hasta aquí el testimonio de Yazmín y lo que ha tenido que pasar para sacar adelante a sus bebés. Ella comenta que se ha empeñado en la lactancia materna exclusiva, pues con su primera hija le hizo caso a su pediatra y le retiró el pecho a los 8 meses, le administró fórmula, pero no le cayó bien, en fin, que la niña -además de múltiples infecciones y estreñimiento- terminó desarrollando una alergia a la leche de vaca. Después de esta experiencia, se informó lo más que pudo para tomar mejores decisiones (a pesar de la opinión de los médicos).

Afortunadamente, ha contado con el apoyo incondicional de su esposo que coincide con ella en la idea que no hay mejor alimento para sus bebés que la leche materna, por todos los beneficios que aporta – él es fisioterapeuta, así que conoce la estimulación que recibe el cerebro, el desarrollo de la boca, mandíbula, etc. - a pesar de la presión ejercida por el personal de salud. Yazmín reconoce que sin este respaldo, definitivamente no podría mantenerse como lo ha hecho hasta ahora.

Pero su caso es sólo uno de miles que todos los días se dan, y en donde ya sea por la salud de los bebés o de la mamá no es posible que consuman leche materna exclusivamente. Pero es más triste aun cuando se dan porque los médicos o los protocolos hospitalarios no contemplan como primera opción la leche materna antes de suplementar.

La red de Consultores de Lactancia Materna Motherlove, hizo un estudio observacional que publicó en mayo del 2014. En él, en una unidad de terapia neonatal observaron a bebés prematuros de 33 semanas de gestación. Notaron que cuando se les administraba  leche de vaca fortificada, habitualmente desarrollaban Enterocolitis Necrotizante a los 7 días de nacimiento. Entonces, decidieron eliminar este tipo de fórmulas bovinas de la Unidad de Terapia Intensiva Neonatal. Entonces, 140 de 162 infantes (86%) fueron alimentados por el calostro y leche de su propia madre, y 98 de 162 infantes (60%) recibieron leche humana donada en bancos de leche, logrando reducir significativamente la presencia de Enterocolitis Necrotizantes en estos bebés.


Pero Motherlove, no es la única asociación que ha documentado sobre el tema. En México también podemos pedir información al Instituto Nacional de Perinatología (INPer) que cuenta con su banco de leche como leemos en la historia de Yazmín.


En Guanajuato, el INPer está asesorando a la Secretaría de Salud Pública para instalar un Banco de Leche Materna Humana en el municipio de Irapuato. Así mismo, en el estado ya se cuenta con lactarios en los municipios de Silao, Salvatierra, Salamanca y Acámbaro. Ojalá que pronto pudiera ser realidad un lactario en cada municipio, como la ciudad de León, que es una de las ciudades con mayor población en Guanajuato.


Falta mucho por trabajar en este tema. Los gobiernos poco a poco van haciendo más consciencia de la necesidad de invertir en programas preventivos como lo es la promoción de la lactancia materna. No obstante, estoy convencida que los que tenemos que exigir estos programas y la correcta información en lactancia materna, partos respetados y la crianza con apego, SOMOS LOS CIUDADANOS.

Si estás embarazada, piensas tener hijos o estás lactando, infórmate. Hay muchos sitios en internet en los cuales puedes pedir ayuda tan sólo con poner en el buscador: lactancia materna humana.

Si estás en la ciudad de León, Guanajuato y deseas una cita, mándame un correo electrónico: maternidadsustentable@gmail.com

Si crees que a alguien le puede servir esta información, por favor, compártela en tus redes. La lactancia materna salva vidas.

Y recuerda, nada más sustentable que AMAR… AMA… AMAmanta…


lunes, 22 de junio de 2015

El jugador número 12. El padre y la lactancia materna...

Querida comunidad:

No estoy segura de haberles comentado, pero mi convicción por la maravilla de la lactancia me llevó a estudiar una Formación en Asesoría de Lactancia Materna en Edulacta. Ha sido un programa intensivo donde he aprendido mucho acerca de lactancia – por supuesto – pero también sobre ángulos que no me había detenido a contemplar entorno a ella.

Uno de esos aspectos es sobre la figura del padre "el jugador número 12", durante el acto de alimentar al bebé con leche materna. Una de las varias tareas que nos instaron a realizar, era entrevistar a tres papás sobre sus experiencias en este tema… yo le pedía ayuda a amigos que sabía que eran papás de niños amamantados (por los menos por un tiempo). De 9 papás a los que les pedí su testimonio, 6 respondieron a mi petición mandando sus respuestas por escrito.

A ellos, por supuesto, todo mi agradecimiento. No sólo por la enorme disposición para tomarse un tiempo en responder, sino también por su sinceridad… por ayudarme a ver que como asesora de lactancia, no sólo hay que trabajar con los protagonistas más evidentes – la mamá y el bebé -, sino también con los papás, para que comprendan el tremendo valor que tiene su apoyo y respaldo para que la lactancia se lleve a cabo, se mantenga y fortalezca en el tiempo y se normalice en la sociedad.


Yo les mandé las preguntas de forma directa de forma que las respondieran en 1ª persona. Este es el recuento de sus palabras:

Ante la pregunta: ¿Qué tal fue la lactancia de tu bebé o bebés?
Hubo respuestas tan vagas como “creo que buena”, o angustiosas: “pura preocupación, pues al principio tenía grietas y tenía que recuperarse de las cesáreas”; hasta afirmaciones como: “muuuuy largaaaa” - que dicen mucho más de lo que pretendía en pocas palabras.

La segunda pregunta fue: ¿Consideras que tu esposa tuvo la información y el apoyo familiar para llevarla a cabo?
Sólo dos reconocieron que ni sus esposas ni ellos tuvieron la información necesaria o por lo menos “No tanta información como hubiera querido”. También comentaron que la mayor fuente de la información provino de la internet y de los médicos.
Entonces les pedí que dieran algún ejemplo de lo que hacían para apoyar a su mujer y a la lactancia:
Hubo respuestas desde: “hacer eructar al bebé una vez que terminaba”, diplomáticas como: “siempre estar de acuerdo con la mamá y no contradecir”, prácticas: “pasando la toallita para cubrirse” o “llevando el oportuno vaso con agua” y de plano: “mucho ayuda el que no estorba”.

La siguiente pregunta: ¿Sentiste que la lactancia de tu hijo o hijos, en parte también había funcionado gracias a ti? ¿Te sentiste parte del éxito?
Uno dijo: “En mi caso, solamente procuré que prevaleciera el mejor ambiente para que esta actividad de amor incondicional madre- hijo se diera de la mejor manera y nunca me paré para cuestionar si funcionaron mis esfuerzos o no, simplemente los tenía que hacer por el amor profundo que siento por mi esposa y mis hijos en cada momento”.

Un papá muy entusiasta se denominó: “el jugador número 12 <de ahí el título de esta entrada>. Un jugador que no corre ni suda en el campo, pero que sí suda y grita hasta desgañitarse, al sacar desde sus entrañas más profundas todo el amor y apoyo hacia su equipo así como el odio y desprecio hacia el rival [...] Me sentí tan parte del éxito de la lactancia de mis hijas, como el jugador número 12 después de que su equipo fue campeón. Pa’ pronto, no jugué pero eché muchas porras”.

Entonces, ante el cuestionamiento: ¿Te sentiste excluido o fuera de lugar en algún momento? Las respuestas me parecieron un tanto ambivalentes, pues aunque ninguno se asumía directamente responsable del éxito de las lactancias de sus esposas, tampoco se sentían fuera de lugar, aunque sí un tanto excluidos, pues por más que quisieran ayudar, amamantar les parece un momento tan íntimo entre mamá y bebé, que se convierte en: algo así como ping-pong sin retas”. Alguno optaba por “dejarles ese momento de intimidad” y otro respondió: “Me sentí parte del éxito como familia [...] Pero no creo que mi apoyo fuera indispensable”.

Hubo quién decidió ser un poco más explícito: “El momento de exclusión llega cuando en el tiempo en que el infante lacta, la mamá es exclusivamente del bebé. Por mucho que una mujer  sea «súper- mamá», en ese preciso momento el mundo se detiene y por unos minutos (o el tiempo que dure el servicio de «Pits») sólo son Mamá e Hijo.
En ese momento no existen los hermanos, no existen los maridos, no existe nada más ni nadie más.  La mente de la mamá podrá estar pensando en mil y un pendientes por hacer  en la casa, podrá estar dando órdenes al resto de los hijos para que metan a bañar, podrá estar pensando en la lista del súper o en el menú del día siguiente, pero  en esos momentos, sólo son  ella y su bebé”.

Ante el cuestionamiento: ¿Te sentías incómodo si el bebé tomaba el pecho en público?
Todos dijeron que no, aunque con sus sutilezas, como: “Me sentía incómodo si ella no estaba a gusto”, “Creo que nunca se hizo en público”; “si a la mamá no le importa baja esa incomodidad en uno”; “…hasta donde me acuerdo, mi esposa siempre se cubría para amamantar”.

Este aspecto es muy importante. Es urgente normalizar la lactancia materna. En la actualidad, sólo el 14% de los bebés alcanzan los 6 meses de lactancia materna exclusiva en México. Los factores por esta notable disminución son muchos, pero uno de ellos y muy serio, es la presión social. En mis encuentros con las mamás, son muchas las que comentan que han suspendido la lactancia porque a los 6 meses la primera opinión sobre que paren viene de los médicos –que evidentemente no se han preocupado por formarse en lactancia materna y sus asombrosos beneficios -. 
Después, de las opiniones familiares, con dichos como: “ya está muy grande ese niño, ya no lo llenas, tu leche a partir de los 6 meses ya no lo nutre, es agua con azúcar” y muchos otras joyas vertidas por los opinólogos, que hacen que las mamás duden en seguir… Y sin información correcta o el apoyo del padre, la mayoría deciden interrumpir sus lactancias, aún sin desearlo.

La foto ganadora del Premio APILAM "Amamantar en público" http://apilamblog.blogspot.com.es/2015/06/foto-ganadora-del-premio-amamantar-en.html
Y finalmente, la última pregunta que contestaron fue: ¿Intentaste vincularte con el bebé de alguna otra forma? Prácticamente todos afirmaron: Sí. Unos jugando, otros dándoles el biberón en ausencia de la madre, casi todos comentaron el momento del baño como un espacio de intimidad especial, el cambio de pañal como un must de papá acomedido, y actividades más placenteras como: haciéndolos reír, hablándoles bonito, cantándoles…


Conclusiones personales:
Es curioso, creo que estos papás que accedieron a responder mis preguntas pertenecen a una generación un poquito más consciente respecto a la importancia que tiene su presencia y hacer en sus hijos, y hasta cierto punto, en el sostén emocional que son para sus parejas… pero todavía no cachan lo importantes que son para el éxito de una lactancia. Pues a pesar de no dar el pecho ellos (directamente), el apoyo que nos dan a las mamás con sus pequeños detalles: desde traer el vaso con agua, acomodar las almohadas o ayudar a terminar de dormir a los bebés, son muy importantes. Y la otra parte, que es que apoyar la lactancia frente a la familia y amigos también tiene un valor fundamental.

Tal vez porque los que me respondieron no están en contra de ella, no saben que las mamás que en sus parejas no tienen respaldo frente al hecho de amamantar o a superar los problemas que a veces la acompañan, sufren terriblemente, pues viven mucha soledad (en la lucha) y también al desistir por falta de apoyo.

Por último, quiero citar una frase atribuida a Antoine de Saint Exupéry:    
“si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero has de evocar en los hombres el anhelo del mar libre y ancho”.

Creo que esta es nuestra labor, tratar de evocar en las mamás, papás, personas, familias, legisladores, personal sanitario y gobernantes, el anhelo de una sociedad más amorosa, más sustentable, más saludable, más empática y cuidadosa de los seres más vulnerables que la componen y que algún día se convertirán en esas madres, padres, médicos, legisladores y gobernantes que busquen construir una sociedad amorosa y respetuosa de su propia naturaleza.




Pd. 
Gracias por sus testimonios a estos amorosos "jugadores número 12", su apoyo es invaluable para esta reflexión: Diego, Eulalio, Juan, Adán, Ignacio y Gabriel, … un abrazo.

lunes, 12 de mayo de 2014

Frases de Mamá

Frases de mamá…
Alguna vez leí en una de mis revistas favoritas (Algarabía), una recopilación de frases típicas de mamás. La verdad me reí mucho y pensé: “¿qué frases de sus mamás tendrán las personas que conozco?” Y se las pregunté por facebook. Y resultó ser un ejercicio muy divertido. ¡Llegaron más de 100 participaciones! Muchas gracias a todos los que participaron desde su lugar de residencia: Canadá, Estados Unidos y diferentes estados de la República.
Hice una pequeña clasificación de las frases, según el tema:
Por ejemplo, noté que existen las mamás ahorradorasque dicen frases como:
Y guarda esas lágrimas para cuando me muera
"Ya llegara el cobrador" (o sea, tus hijos)
“Pero ya crecerás y me entenderás”
"¿No quieres comer? ya volverás cuando tengas hambre"
"Pórtate bien, que nada te cuesta"

Las que se preocupan por nuestra alimentación:
Si no te lo comes, ¡te lo unto!” / "O te acabas la comida o te lo embarro en la cara".
“Esto no es restaurante, ¡te lo comes todo! Y no te levantas hasta que termines”
“No dejes la comida, qué no ves que hay tantos niños de Biafra que la quisieran"... Y yo pensaba:"si me la como¿se les quitará el hambre o qué?"

¡No quieres! mejor, entre menos burros más olotes”.
“No es fonda, para que pidan lo que se les antoja”.
“¡A comer que se cierra la fonda”. Nadie comía ni antes ni después
"Nomás eso me faltaba que una cocona culeca viniera a tronarme el pico", Cuidado y no te gustara la comida de mi Abuelita paterna.
“El que come y canta ¡loco se levanta!”
"Trágatelo, que no te estoy dando mierda"
"A darle que es mole de olla"
“A comer, a comer, sinvergüenzas del cuartel”.

También tenemos a las mamás empáticas:
A mí me duele más que a ti”.
“Mamá, me duele la cabeza”. Respuesta: "Es señal de que tienes" o "¡quítatela!"
“Ponte suéter, porque tengo frío... “
"¿Tienen frío? Sáquense las manitas de la bolsa y póngase a lavar los platos, verán cómo se les quita el frío"
“¿Tú crees que si trabajar fuera bonito, te pagarían por hacerlo?

Las frases de mamás profetas:
El día que tengas hijos me vas a entender  /  Cuando tengas tus hijos me entenderás!
"Cuando seas padre, beberás vino"
“Cuando tengas tu casa ¡harás los que quieras!”.
"Si juegas con cerillas te vas a hacer pipí en la cama"

Las teológicas:
Dios te haga un santo (cuando me portaba mal)
“Ve con Dios...” – cuando se despiden…
Una frase de Santo Tomas, " el orden conduce a Dios"...
“Por caridad! !Pórtate bien!”
“¡Me tenías con el Jesús en la boca!”

Las informativas:
“Tu única obligación es estudiar”
“Aquí no es hotel para que llegues a la hora que quieras”
Ponte a leer que esos libros no se leerán solos...
"Tienes dos trabajos, enojarte y contentarte"
"Ahora que llegue tu padre, ya verás"

"En casa ajena te comes lo que te dan y te acuestas con quién te toca"

Las judiciales:
“Te voy a dar motivos para que llores...”
Si no te callas, te voy a tortear el hocico”.
 "Te voy a voltear la boca de un revés"
Vienes o voy por ti
“Síguele, fulanito, ¡síguele!  Me buscas y me encuentras...” / “Si le buscas, me encuentras”.
Me dicen quién fue o ¡los castigo a los 2!”  
Órale flojos, ¡el tiempo no se detiene!”
“¿Qué crees que te mandas sola?” /  “¿Qué crees que estoy pintada o qué?

“¿Ya te lavaste los dientes? ¡A ver! ¡No es ciertoooooooo!”
“Recuerda que mientras tú vas, yo ya regresé”. Y su variante campirana: “Cuando tu apenas vas por la leche, yo ya vengo con los quesos”. 
“¡¡¡¡Qué bonito, me encanta tu modito de contestar, pero ten cuidado, no se te vayan a caer los dientes!!!”
“Y cuidado y me rompan una macetaaaa"
“Y si voy y lo encuentro, ¿qué te hago?” / “¿Qué te hago si voy y lo encuentro?"


Incluso identifiqué una tendencia de las mamás a suponer el más enterado de lo que ocurre en el hogar es el vecino, con frases como:  
“¿Qué no encuentras lo que te pedí?? Seguro Concha Romero sí sabe donde está ¡¡qué bárbaro!! “
“¿Quién lo hizo?..¡¡Seguramente el señor de enfrente¡¡”
“¿Quién fue? ¿ Nadie? ¿El fantasma del vecino? Bueno, ¡pues que venga a jalarles las patas en la noche!”

Las de la santa inquisición:
“¡Escuincla del demonio!”
“Si los veo agarrándome dinero... les voy a quemar las manos...”
"Pórtense bien porque si no, se les aparece la cosa mala"… y cada quien se imaginaba lo peor!
“Esa Música Es Del Diablo” 

Las permisivas:
¡Ve! pero yo no te doy permiso
Puedes fumar… ¡cuando te mantengas el vicio!”
Mi mamá me mandaba a rezar el rosario con mi abuelita y cuando llegaba con ella, me decía: " mmm mejor te enseño a jugar cartas"
Las sarcásticas:
“¿Qué, naciste con ruedas? ¡Vete caminando!
“! Seguramente la ropa sucia se va a ir sola a la lavadora!”
“¡Estás bueno para traer la muerte!”
“¡Hasta parece que se te pasea el alma en el cuerpo!”
“¡Todavía ni te sabes bañar y ya andas de novio!”
"...Hay pero si eres cosa grande y maravillosa"
"A ti te echan un veinte y contestas un peso " - Refiriéndose a las contestonas.
Cuando no queríamos hacer algún quehacer: “¡ay, tú! No se te vaya a caer el oro!”.

Las judías – con todo respeto al estereotipo -:
“Ve tú por él, estoy ocupada, yo no estoy todo el día rascándome la panza”
"¿Pero no te duele la boca al contestarme que NO??"

"Me va a prender el dolor" (según ella le da un dolor en el estómago cuando la hacemos enojar.

De esas pocas veces que te portas mal y te dicen: “Pero te vas a encontrar a tu padre en la calle”.
“Eres la razón de mi vida”
"Si me obedeces evitas accidentes"
“Un día me voy a ir, nomás para ver qué hacen sin mí…”

“Porque soy tu madre ¡y punto!”

Las frases de la mamá que llegó al límite de sus fuerzas y está harta:
“Todo es mamá, mamá, mamá.... ¿No te sabes otra palabra?” 
“¿Es que no tienen llenadera?
"¿Qué no piensas?" /

"ay, hijita"

Y la de la abuela: "!muchacha suata babieca!” / O sea tonta babosa.


Las proactivas:
"Enséñense a barrer y trapear, porque sí no sirven para nada los meto de afanadores"
"Acomídete, no te quedes nomás viendo"
"No estés papando moscas, ponte a hacer algo de provecho"
"La ociosidad es la madre de todos los vicios"  
"Búscalo hasta donde lo encuentres".
“Querer es poder”

Las pedagógicas:
"Escribe todo lo que no te guste de mí, para que tú no hagas eso con tus hijos"
“En esta casa se hace lo que se manda y se pregunta lo que no se entiende”
"No hagas cosas buenas, que parezcan malas"
“El flojo y el mezquino andan dos veces el camino”
"Lo cortés no quita lo valiente" Refiriéndose a q no era bueno vengarse cuando alguien me molestaba de pequeña, también al saludar a personas que no me caían bien como adultos o familiares que eran desagradables para mí.
“La diferencia está en la colada" refiriéndose a que hay que hacer las cosas lo mejor que se puede aunque sea un poco más de trabajo.
"Despacito y con buena letra" – de niños se los decía al contestar un examen, y se transpoló a todo aquello de lo que querían un buen resultado.
“Si vas a hacer una estupidez (tontería) ¡hazla bien!”
“Rapidito y de buen modo".
“Hasta ahora que eres niño, la gente te quiere por ser hijo de quien eres. Ahora te toca hacer que la gente te quiera por lo que eres”.

Pero sin duda, la frase que más repeticiones (en sus diferentes versiones) y likes acumuló, es la célebre frase de las mamás - y que estoy segura que más de alguna de nosotras repetimos- fue:

“Ponte suéter” / “¡Llévate suéter!”

Una última reflexión, el día de hoy nos hemos reído con este homenaje a las frases de nuestras mamás, sin embargo, cada una de ellas reflejan toda una forma de ver el mundo. Creencias que nos han llegado a nosotros y permeado a su vez nuestras creencias y la forma como nos movemos en el mundo. Tan es así que aquí hemos dicho varias veces que nosotros también las decimos. Y les leo una cita de Alejandro Jodorowsky, extraída de su libro Metagenealogía:


Los invito a participar en los diferentes ejercicios que seguiremos haciendo, a través del blog: http://maternidadsustentable.blogspot.mx/

O la página en facebook: www.facebook.com/maternidad sustentable