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domingo, 1 de enero de 2017

Los propósitos de Año Nuevo… ¿sirven para algo?

Foto: Miriam de Toral


Es muy común que al inicio de año nos planteemos “propósitos, hábitos, metas e intenciones” a cumplir durante esos 365 días recién otorgados al caer el último segundo de las 24:00 horas (que por cierto, en el 2016, los científicos nos regalaron un segundo de más como pilón).

Aunque, en realidad, hay quien transita por la vida sin proponerse ninguno, otros que enlistan varios para olvidarlos en las primeras semanas, otros más “cínicos”, piensan que eso de los propósitos es una pérdida total de tiempo y unos más, con actitud zen, prefieren vivir en el aquí y el ahora, cada día.

Yo soy de l@s soñador@s
De los que piensan que las cosas son posibles.
Que al final del año pueden voltear atrás y revisar si lo anhelado llegó a buen término o no.


En el 2016, mi mirada, mi energía, estuvo centrada en recuperar la salud. Para lograrlo, sabía que era imprescindible recuperar también la fe y la valentía, y que estos rimbombantes sustantivos sólo se dan en la acción cotidiana de ser y hacer por mí y por todos mis compañeros.

Entonces, al inicio del año decidí enfocar las pocas horas con energía que tenía al día. La vía perfecta, fue regresar a la asesoría de lactancia. Primero sólo en línea. Luego, sólo atendiendo en mi casa. Después, en el Grupo de Apoyo presencial. La fuerza del Grupo siempre suma fuerza y voluntades, así que con mis compañeras de la Alianza por el Parto y la Lactancia, unimos talentos para organizar la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2016 en el mes de agosto. Las asesorías se incrementaron y también el deseo de tener más preparación para acompañar mejor a esas madres y a sus familias.

Volteo atrás y me doy cuenta que la fe y la valentía regresaron y me dieron la fuerza para recuperar la salud… pero lo más importante, es que no fue un camino en solitario.


Mi esposo, mis hijos, mi familia, amig@s y colegas fueron fundamentales en este camino. Sin su amor, alegría, fe en mí, paciencia y apoyo, este resurgir no se hubiera dado.

Así que GRACIAS PROFUNDAS,
por estar ahí y hacerme sentir tan amada.


Para el 2017, tengo algunos planes:


Tratarme de manera más amorosa. Creo que mientras más amorosa sea conmigo, también podré ser más empática, tolerante y servicial con los demás. Me recuerda el principio africano que dice: “Yo soy, porque tú eres”. Todos somos merecedores de amor, respeto y dignidad. Empezaré por mí.

Mantener la salud. Este propósito va “junto con pegado” con el anterior. La atención amorosa a mi persona, requiere seguir cuidando mi alimentación, hacerme los chequeos necesarios, darme el descanso cuando el cuerpo lo pida y un largo etcétera… Pero la salud más importante, es la del alma. Atender mi espiritualidad, darme espacios de meditación  y oración. Sentarme a escribir, imprescindible para mantenerme en contacto conmigo, con mi vocación, con lo que soy. Tener citas especiales con mi esposo, pasar tiempo con cada uno de mis hijos; abrazar y atender a mi familia; reuniones con mis amigas tan queridas, ¡bailar con ellas! Viajar. Hacerle caso a mi intuición y a mis instintos.

Mejorar mi condición física. El proceso de la enfermedad a la salud, tuvo su cuota. Necesitamos (mi cuerpo y yo), volver a estar en forma. Como el cuerpo no va sin la mente y el espíritu, el entrenamiento inicial seguirá siendo el ZhiNeng QiGong (donde va la mente, va el Qi).
Siguiente paso, fortalecer el cuerpo con ejercicio físico (cuando has pasado por la situación de no poder subir o bajar por ti mismo de tu cama, comprendes la importancia de ello). Si quiero acompañar el paso (y el ritmo), de mis hijos, necesito tener aliento. Y para recorrer el mundo, también es básico.

Seguir en capacitación continua para dar el mejor servicio que mi saber permita. Ser asesora de lactancia me da una gran satisfacción. Cuando una madre logra amamantar a su bebé(s), muchas cosas más pasan en esa mujer, en esa personita y en esa familia. Mi ser soñador piensa que es mi contribución para hacer de este un país y un mundo mejor. 

La lactancia materna, como todos los aspectos en el espectro de la salud, requieren actualización constante para aportar la información más oportuna y las acciones más adecuadas para cada caso.

Y hay un par de objetivos más en este aspecto: 1) Lograr que el mayor número de empresas e instituciones en la ciudad de León, cuenten con un lactario en sus instalaciones. ¿Se pueden imaginar el impacto de salud y económico que representaría para las familias de mamás trabajadoras? Aún si la situación económica del país no permite el aumento de salarios, el sólo hecho de que las mamás no necesiten destinar el 30% de su ingreso en la compra de fórmulas para alimentar a su bebé y otro porcentaje similar en el ahorro de gastos médicos por la protección que aporta la lactancia materna para el sistema inmunológico de los bebés, ya sería una prestación laboral que impactaría en el bienestar de esas familias.

2) Volver a facilitar talleres. Compartir con otros lo que se ha aprendido, también es una forma de servicio y de cumplir mi vocación. Creo absolutamente en la capacidad empoderadora y enriquecedora de los grupos. Ser parte de estos procesos, me llena el alma. Y el regalo más maravilloso de ello, es que en ocasiones, regalan amistades inesperadas con personas inspiradoras.

Apoyar económicamente a mi familia. Como ya dije, el proceso de la enfermedad a la salud, tuvo su cuota. Es momento de aligerar el peso que lleva la espalda de mi esposo desde entonces y poder concretar proyectos familiares.

Y también, es así como se completa el círculo del trato amoroso. Saber que mereces y eres digno de tu sustento, te empodera… y entonces, todo lo demás también ocurre, (así como dice el canto) - por añadidura…

Gracias, 2016.
Bienvenido, 2017.




Soy Miriam, mamá, esposa, asesora de lactancia, bloguera, tallerista, reikista, practicante de ZhiNeng QiGong, comunicóloga, con especialidad en Orientación y Desarrollo Humano y maestría en Facilitación de Grupos. Miembro de UPA Tribu y de la Alianza por el Parto y la Lactancia. Si quieres estar en contacto conmigo, contáctame en Maternidad Sustentable.


lunes, 9 de mayo de 2016

Mis regalos para el Día de la Madre... ya los tengo!

Apreciadas marcas comerciales, almacenes y tiendas departamentales. Muchas gracias por todos sus esfuerzos, descuentos, ofertas, planes de meses sin intereses y demás estrategias desarrolladas para que mis hijos me compren algo para festejar el Día de la Madre.

Sin embargo, debo decirles que en mi caso, todos esos esfuerzos son en balde. Les he dicho a mis hijos que no necesitan comprar ningún regalo para mí y estas son las razones:

  • Los regalos más maravillosos que pude pensar para mi vida, los hice yo misma en complicidad con mi esposo, en momentos llenos de magia y atracción.
  • Esas maravillas comparten mi ADN, pero tienen su propia personalidad, destrezas, cualidades y defectos particulares.

Además, mis más grandes sueños se cumplen todos los días en los momentos más simples de mi vivir, como cuando:

  • Camino a su lado y me toman la mano con su manita.
  • Reímos sin parar recordando travesuras, sustos, anécdotas y chistes.
  • Me hacen sentir la persona más creativa sobre la faz de la tierra mientras escuchan con atención y arrobo los cuentos más disparatados que se me ocurren y que pueden tener nombres tan desafortunados como “La princesa que se echó un pedo”.
  • La mujer más poderosa, cuando con mis brazos tienen el súper poder de devolverles la paz.





Lo más que espero recibir de ellos es:
  • Un beso cada mañana y cada noche antes de dormir.
  • Un abrazo a cada nuevo encuentro y cada vez que se les pueda ocurrir.
  • La comprensión de que su papá y yo somos personas imperfectas tratando de ser los padres más adecuados para ellos.
  • Su perdón cada vez que pierda los estribos o tome decisiones equivocadas.
  • Que se acepten, apoyen y acompañen entre ellos durante su vida.
  •  Que sepan que son profundamente amados.

Como pueden ver, apreciadas marcas comerciales, almacenes y tiendas departamentales, ninguna de estas cosas se pueden comprar, surgen en el transcurso del  hacer haciendo, del vivir viviendo y del ser siendo.

Surgen del, por y para el amor y no admiten pagos con tarjeta, sólo la decisión diaria de entregar lo mejor de nosotros mismos.

Los mejores regalos ya los tengo, yo los hice… y los amo.




Soy Miriam, mamá, esposa, asesora de lactancia, bloguera, tallerista, reikista, practicante de ZhiNeng QiGong, comunicóloga, con especialidad en Orientación y Desarrollo Humano y maestría en Facilitación de Grupos. Si quieres estar en contacto conmigo, ve a: Maternidad Sustentable.