lunes, 25 de abril de 2016

Primavera Violeta

Hace dos primaveras, me desperté con la determinación clara de que para que muchas cosas funcionen en el mundo, desde mi punto de vista, hay que hablar de la maternidad y paternidad respetuosas. Mientras más padres hagamos conciencia del impacto de nuestros actos y creencias sobre nuestros hijos, seguramente pensaríamos dos veces antes de pasar sobre sus necesidades y convicciones. 

Para mí fue evidente que el recurso más renovable con el que podemos contar los padres para acompañar a nuestros hijos – y a nosotros mismos – es AMAR.

De ahí el nombre del blog: Maternidad Sustentable. Es aquella donde el recurso más renovable y sostenible en el tiempo es el AMOR.

Ayer, 24 de abril del 2016, se conmemoró la Primavera Violeta, con la intención de levantar la voz en contra de la Violencia Contra la Mujer, compartida con el hashtag: #VivasNosQueremos.

Diseño de Marce Roldán


En todo el país se realizaron movilizaciones, performances, galerías, pláticas, representaciones, etc., donde las mujeres expresamos las diversas formas de violencia y abuso que hemos experimentado en nuestra vida.

 
Marcha en el Estado de México, Mx. 24 de abril 2016


 La Movilización tuvo resonancia en otras partes del mundo desde la  cuales compatriotas manifestaron su apoyo y la necesidad inminente que toda la sociedad hagamos una reflexión sobre la forma que tenemos de interactuar y que los legisladores pongan atención en este asunto mayúsculo que todos los días le cuesta la vida a tantas mujeres.


Foto: Maguy Borras


Incluso se difundió un hashtag: #MiPrimerAcoso o #MiPrimerAbuso, donde cientos de mujeres escribieron el abuso más temprano del que tienen memoria. Y son situaciones tan comunes y habituales en el día a día, que sólo al hacerlas conscientes es que podemos ver la necesidad de detenerlas. Fotos de la marcha aquí





Por su parte, la ONU dedica del 25 de noviembre al 10 de diciembre, 16 días contra la Violencia de Género contra Mujeres y Niñas, e invita a que cada día 25 de cada mes, mantengamos presente este mensaje: 
“La violencia contra la mujer sigue siendo una pandemia global. Hasta un 70% de las mujeres sufren violencia en su vida”.


Así que en este  blog de aniversario, me sumo a todas estas voces y hago eco de las llamadas de auxilio, centrándome en la Violencia de Género que se ejerce contra las mujeres cuando sus partos no son respetados,  se realizan cesáreas innecesarias o las separan de sus hijos en la misma sala de expulsión, privando a la mamá y al bebé de sellar ese vínculo amoroso que permita que esa personita se alimente y se sienta amada y segura en el mundo. Hecho que además está sancionado por la propia Estrategia Nacional de la Lactancia Materna 2014 – 2018. 


En palabras de Laura Gutman:
“La falta de cuerpo materno disponible cuando somos niños es un desastre ecológico a gran escala. Si no logramos succionar la sustancia materna traducida en leche, abrazos, caricias, tacto, palabras suaves, mirada complaciente, frases cariñosas y comprensión cargada de compasión y ternura durante la niñez, no tenemos más remedio que anestesiar nuestros propios cuerpos y el desarrollo de nuestra vida espiritual futura. En el caso de las niñas, el congelamiento de nuestros cuerpos tendrá consecuencias nefastas sobre nuestra descendencia”. 


Si queremos una sociedad más armoniosa, con más capacidad de ver al otro y validar la dignidad y derechos que le son propios, necesitamos echar mano de nuestro recurso más abundante y renovable: ¡EL AMOR!


No hay recurso más sustentable que Amar…


Si has padecido algún tipo de abuso, te invito a que compartas tu testimonio en los comentarios de este blog. Si además estás de acuerdo en que hay que cambiar las cosas - comenzando por nuestro entorno más cercano - comparte este blog en tus redes.


Soy Miriam, mamá, esposa, asesora de lactancia, bloguera, tallerista, reikista, practicante de ZhiNeng QiGong, comunicóloga, con especialidad en Orientación y Desarrollo Humano y maestría en Facilitación de Grupos. Si quieres estar en contacto conmigo, contáctame en Maternidad Sustentable.



miércoles, 27 de enero de 2016

SER: Siente, Expresa, Renueva...



SER: Siente, Expresa, Renueva tus emociones con Reiki, es un libro de Leticia García Rello.
En este, la autora afirma que para vivir de manera saludable nuestras emociones, son imprescindibles estos tres elementos: sentir, expresar y renovar.

Como practicante de Reiki esta lectura me ha brindado reflexiones útiles para llevar a mi vida diaria.

Mas, como asesora de lactancia, me ha dado más elementos para acompañar a las mamás. Cuando me encuentro con ellas, en muchas ocasiones me doy cuenta que son mamitas que en realidad, no tienen mayores problemas de lactancia, sino, en la manera de vivir y reconocer sus emociones ante la maternidad.

Cuando tienen oportunidad de detenerse un momento y reconocer su estado de estrés, su cansancio, su duelo por las expectativas no cumplidas (gran parte por la frustración de haber tenido una cesárea en vez del parto vaginal que ilusionaban), el miedo de no hacer lo suficiente o necesario por sus bebés, la presión familiar sobre el cuidado del pequeño, etc. De repente pueden SENTIR sus emociones y detectarlas dibujadas en su cuerpo: la tensión en el cuello y hombros, la rigidez en la espalda, el dolor de hombros, tendinitis… y la lista podría seguir.

Poder EXPRESAR por medio de palabras estas situaciones con una persona con disposición a escucharlas sin juicio, con paciencia, que no se “asusta” ante sus lágrimas, que comprende que esta pesadumbre no tiene que ver con el amor que sienten por sus hijos, sino que son cosas que le están pasando a ella. De pronto, esas mujeres empiezan a aligerar la carga con la que llegaron… y la leche fluye.


Esa mamá, nota la posibilidad de RENOVAR los paradigmas desde los cuales se ha estado moviendo entorno a su lactancia. Asienta el hecho de que su vida cambió y el puerperio es una gran oportunidad para reajustar o actualizar la persona que son en el presente. Que aquello que imaginaron y que no coincide con su vida diaria está allá, en el pasado. Que la posibilidad de hacer cambios o mejoras está en el hoy, desde su realidad y sus recursos actuales. 

Que RENOVAR las formas de convivencia consigo mismas, con su pareja, con el bebé y la familia, son lo que necesitan para vivir a plenitud su maternidad… y el problema de lactancia remite.


He podido confirmar que ser asesora, no sólo es hablar y dar instrucciones o teoría sobre lactancia materna (aunque es imprescindible saberlo), sino también, tener el corazón dispuesto a escuchar con empatía y respeto las necesidades de la mujer o familia que recurre a ti… y que además, es un privilegio.


Los Grupos de Apoyo a la Lactancia Materna, también son de gran ayuda para las mamás y están abiertos a todos los miembros de la familia o personas que cuidan al bebé. Si vives en la ciudad de León, Gto., te invitamos a asistir a las reuniones mensuales que realizamos la Alianza por el Parto y la Lactancia Materna. La entrada es libre.





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Soy Miriam, mamá, esposa, asesora de lactancia, bloguera, tallerista, reikista, practicante de ZhiNeng QiGong, comunicóloga, con especialidad en Orientación y Desarrollo Humano y maestría en Facilitación de Grupos. Si quieres estar en contacto conmigo, contáctame en Maternidad Sustentable.




miércoles, 13 de enero de 2016

¿Qué tan malo es 1 biberón?


Cuando las asesoras de lactancia visitamos a las mamás, es frecuente que nos pregunten: "¿y puedo darle un biberón con fórmula de vez en cuando?"

Claro, uno comprende que a veces están cansadas o requieren separarse durante unas horas.

Normalmente, recomendamos que procuren no saltarse tomas de pecho, pues cada toma que se salta es leche materna que no se producirá en el cuerpo, que está sujeto a la demanda de succión del bebé.

Pero no solemos abundar sobre los beneficios a largo plazo para la salud del bebé (que crecerá y se convertirá en adulto algún día).

El doctor Lawrence Noble nos responde, basado en las conclusiones de la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Sanitaria.


Explicando un poco esta tabla, podemos deducir que: los bebés alimentados exclusivamente con leche materna, presentan una reducción en el padecimiento de las enfermedades más comunes en la infancia. 

Aunque, también influye de manera determinante, el tiempo que dura esta lactancia materna exclusiva para ver los beneficios en la salud a corto y largo plazo.


Incluso, en el tema de la Obesidad Infantil, el Dr. Lawrence, menciona que para que la autorregulación alimentaria se instale en los bebés a nivel conductual, es necesario que la alimentación además de ser de leche materna en exclusiva, debe ser directamente en el pecho y no en biberón. Aunque claro, si se da la leche materna en biberón, siempre será mejor a la fórmula.

Más allá de la culpa malsana que luego nos suele acribillar a las mamás, cuando hemos hecho algo con la mejor intención pero sin toda la información, es que siempre tenemos la posibilidad de elegir cómo alimentar a nuestros hijos, pero hacerlo de forma informada y consciente siempre será mejor, ¿no crees?


* Lawrence Noble, es Pediatra Neonatólogo e IBCLC. Labora en el Hospital Mont Sinai. 

Fuente: http://es.ilactation.com/present/

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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Gracias 2015!!!

Este año ha sido entrañable.

Aprendí, comprendí, sentí, perdoné y agradecí como nunca en mi vida.

Fue un año de logros, alegrías, reencuentros, aprendizaje, crecimiento, bendiciones.


Este 2015 me certifiqué como asesora de lactancia para labrar una nueva forma de servicio. Conocí a mujeres fuertes y generosas que se abrieron a la posibilidad de compartir lo que son y lo que saben para ayudar a otras madres que gracias a ello, conocieron su propia fuerza y ganaron confianza en sí mismas. Su labor es invaluable y trascendente en cada pueblo, ciudad y país que lo realizan, sin importar si lo hacen a la distancia y cercanía virtual  -usando la tecnología o en persona-. Es un honor ser una de esta gran legión de hermanas que luchan por un ideal de salud, nutrición y amor más grande que ellas para todos los niños del mundo.

Este año, viví la enfermedad que -paradójicamente- me brindó la SALUD en muchos aspectos de mi vida. 
Reconocer mi fragilidad y finitud, me ayudó a tocar mi fuerza, humildad y trascendencia. 
Comprendí que “lo fácil” era morirme de puro miedo, la grandeza estaba en la voluntad de atravesar el dolor y recuperarme.

Ví el sufrimiento de la gente que me ama y ese fue el aliciente más poderoso para no quedarme en la autocompasión (que es tan seductora). 

Esta zarandeada consiguió que recibiera el amor a mi alrededor de una manera tan profunda, que rompió la armadura caduca que me impedía gozarlo a plenitud. Me reconocí merecedora de él sin perder fortaleza, por el contrario, fortaleciéndome.

Fui abrumada por la generosidad de tantas personas que desinteresadamente me ayudaron a mí y a mi familia, que me sentí profundamente  consolada, acompañada y abrigada por su cariño. Me hicieron notar que la rudeza en mí era innecesaria. A través de sus ojos y manos amorosas, pude descubrir también mi capacidad de amor y pude ver una versión de mí dulce, afectuosa, solidaria y humilde.

Mi compañero de vida creció ante la adversidad sostenido por la nobleza de su amor y la firmeza de su fe. Su mirada me permitió verme hermosa cuando más débil y vulnerable me sentía y me ayudó a descubrir la belleza de mis cicatrices internas y externas, a reconocer el valor de estas huellas, pues me han configurado en la mujer que hoy puede seguir caminando a su lado sosteniendo a una familia.

La alegría de mis hijos y mi deseo intenso de verlos crecer, me impulsó todos los días a sobreponerme. Compartir ese amor tan puro fue la mejor medicina.

Ver, tocar y sentir el miedo en cada célula de mi cuerpo, me ha permitido, poco a poco, ya no verlo como el enemigo, sino como un aliado en el crecimiento de mi alma. Comprendiendo que es como el mar, que a veces te dará unas buenas revolcadas y por ello hay que tenerle respeto, pero lo más importante, es recuperar tu centro para volver a flotar sin permitir que el pánico te apabulle (aunque en ocasiones sea inevitable y eso sea lo que te saque el instinto de sobrevivencia).

La AMISTAD hoy tiene un significado mucho más amplio de lo que había aprehendido antes (sí, así, con h). 

La palabra GRATITUD es muy corta para expresar lo que siento. 

El RETO para reconfigurar nuevos patrones neuronales para moverme y sentir la vida me estimulan a cada inhalación. El aire que respiro ya no sólo es oxígeno, es agradecimiento, es expansión, es energía, es destino, es percibir lo infinito en mí, en otros, en las plantas, los animales, en el espacio vacío pero no vacío que lo llena todo… es AMOR.

Para mis 40 años había imaginado muchas formas de celebración… el universo me brindó el viaje más extraordinario que yo hubiera podido planear. Me llevó a mi interior, a la fusión de mi pasado, presente y futuro, haciendo del ahora un continuo en el espacio y en el tiempo.


Ignoro cómo transcurrirán los siguientes 12 meses de mi vida, pero no siento la ansiedad de la incertidumbre, sino la ilusión de la apertura. La consciencia de que hoy estoy mejor arropada para lo que venga, pero eso no es lo más importante, sino, lo que me tocará DAR después de tanto que he recibido.


Gracias a todos, GRACIAS INFINITAS.


#lavidaesbuena
#festejandolos40

viernes, 16 de octubre de 2015

MI respuesta ante la pregunta: ¿cuándo debo dejar de cargar y amamantar a mi bebé?


En mi país, es un hecho aceptable que amamantes a un bebé menor de 6 meses o que lo cargues en fular o rebozo hasta que domina el arte de caminar. Pero después de estas etapas, muchas veces comienzan las molestas preguntas: ¿y cuándo vas a dejar de darle pecho? ¿Todavía te sale leche? ¿A poco sí lo llenas? Y en cuanto al porteo, comienzan “observaciones” tales como: ¿no le estás forzando las piernitas? O: “si lo sigues cargando nunca va a querer caminar”; o la lindura: “lo que pasa es que está muy apapachado(ada)”.


Entonces, las mamás que estamos muy seguras de la información con la que contamos, rebotamos amablemente los comentarios de los opinólogos, con frases como: “La OMS y la Unicef recomiendan la lactancia hasta los 2 años por tooodooos los beneficios para la salud e INTELIGENCIA que desarrollan los niños… así que mientras más pueda darle mejor… ¿cuánto tiempo amamantaron a tus hijos (nietos, sobrinos, etc.)?” Toda esta explicación manteniendo la mirada muy firme y amable. Y si puedes rematar con un “… pero gracias por preguntar…” es aún mejor, pues no se trata de andar abofeteando a los opinólogos, sino informarlos y de paso mostrarles un poco de modales.

En cuanto al porteo, es aún más fácil, pues normalmente, los niños que están habituados al ser portados, suelen estar más tranquilos, dormir profundamente durante las fiestas y eventos sociales (mientras los que están en su carriola o sillita lloran), además de aprender más rápidamente a caminar (sus piernas, abdomen, espalda y cuello se fortalecen con la postura correcta) y desarrollar su sistema vestibular (equilibrio y ritmo), así que a veces ni siquiera me tomaba la molestia de responder más allá de un “estamos felices las dos”.

Por todo ello, con mi tercera hija, tuve la dicha de portarla hasta los tres años, fecha en la que ella con toda contundencia me dijo: “ya no fular… ya soy gaaande”. En respeto a su decisión, dejé de cargarla de esa manera. Así que cuando organicé un taller que se llama “Danza Portando”, pensé en llevarme a niña con su propio fular para que bailara portando a sus muñecas. Con lo que no contaba, es que al ver a todos los demás bebés y niños cargados, se rehusó a quedarse en el suelo, así que me aventé el taller haciendo los ejercicios y bailando con sus 3 años 9 meses y 14 kilos encima. La verdad, estaba súper feliz de tener esa oportunidad nuevamente, pero llegaba a mi casa casi arrastrándome, exhausta. Yo pensaba: “claro, ya no estoy acostumbrada a su peso y menos haciendo ejercicio”. La sorpresa que no esperaba, era que mi agotamiento se debía a otro motivo.

Ese motivo lo descubrí 2 meses después, cuando me diagnosticaron un tumor en colon y una anemia severa. Se tenía que actuar con rapidez antes de que el tumor me causara una situación más grave. Empezaron los estudios y análisis preoperatorios. Por algunos de los medicamentos que me dieron, tuve que hablar con mi niña y decirle que ya no podría darle pecho antes de dormir, pues estaba enferma y necesitaba curarme. Ella me escuchó con sus ojos muy abiertos y un sentido puchero que me llegó al alma, pero accedió a que le diera un biberón mientras la abrazaba.

De un día para otro me quedé sin la posibilidad de cargar y amamantar a mi hija… Sólo podía agradecer a la vida haber gozado esos 3 años y 10 meses, íntimos, largos y maravillosos.


¿Tú tienes la certeza de cuánto tiempo podrás continuar tu lactancia? ¿Puedes garantizar que podrás seguir cargando a tus hijos sin problemas?

Lo último que te puedo comentar, es que el único momento en el que mi hija mayor, de 11 años, se soltó llorando fue cuando se enteró que por causa de la operación no iba a poder volver a cargarla…

No dejes que otros decidan por ti… escucha a tu cuerpo, a tu propio deseo. Tus hijos no dejarán de crecer… siempre llegará el momento que por un motivo u otro esa etapa termine… ojalá que no ocurra por lo que opina, sugiere o piensa alguien ajeno a tu bebé y tú.